Duele la sensación de saber que todo ya acabó.
De no saber cómo decir Adiós. De ver esfumarse los buenos momentos.
De no saber cómo decir Adiós. De ver esfumarse los buenos momentos.
Dolor al ver que lo que para ti ha sido importante mucho tiempo te decepciona con cada palabra un poco más. De darte cuenta, que por ti ni ha dado, ni dará nada nunca, jamás. De ver como todo fue una farsa, y yo, como una estúpida cada vez me lo creía un poco más. No esperaba recibir un palo así, no de ti.
No es fácil asumir que todo acaba aquí, que uno dijo Adiós y la otra, lo acató, sin rechistar. Yo estube ahí, siempre, y a pesar de todo jamás me quejé.
Cada uno puede hacer lo que quiera con su vida, yo no soy nadie para decir que no. Pero no puedes decirme estas cosas ahora, no después de todo lo que yo hice única y exclusivamente por ti. No me lo merezco, eso lo se cierto.
Y si esa es tu decisíon, volver malos y dolorosos todos los recuerdos que yo con una sonrísa guardaba y también acabar, decir Adiós, muy bien, no te lo prohibiré. Eres libre.
Y si así es como quieres las cosas, así serán, pero ya sin sufrir más, ya basta de llorar por alguien que no me sabe valorar, Que mis lágrimas no siente.

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