Pupilas que se dilatan al verle, que deleitan a quien los ve, que delatan lo que sientes..
Se dice que una mirada lo dice todo, pero en realidad se equivocan porque dice mucho más que todo lo que podamos decir con palabras. También dicen que una mirada vale más que mil
palabras y se vuelven a equivocar porque jamás nada de lo que pueda salir de nuestra boca podrá ser comparado a una mirada.
No las reconoces hasta que las vives, porque si no has visto una, si no la has experimentado, no sabrás diferenciarla de las demás, no seras capaz de diferenciar esa mirada del resto que
la rodean.
Sabes por habladurías que pueden ser tan devastadoras como una bomba atómica para el estado de ánimo, corazón y sentimientos de la persona que la recibe o bien tan feliz como encontrar a tu media naranja, a la parte que te complementa, la parte de ti que no eres capaz de encontrar si no está a tú lado y es en ese preciso momento un día cualquiera, a una hora cualquiera y en un lugar poco especial cuando puedes percibirlas y entonces te das cuenta que te has enamorado. Ahora ya no servirán las palabra, porque ''se las lleva el viento'', ahora no podrás decir que son chorradas y que eso solo pasa en las películas porque ahora lo único que necesitas son sus ojos, su mirada.
Y ahora, cuando eres capaz de percibir esa mirada te das cuenta que tú llevas tiempo mostrándola, pensándote que los sentimientos los llevabas por dentro. Y te pones roja, sonríees y apartas la mirada. Ya no eres capaz de mirarle a los ojos porque sabes que en tu mirada, tus pupilas se dilatan, deleitan, y te delatan..
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